Al Pueblo de la Isla de Jeju y Gangjeong:
Nosotros, miembros de comunidades de fe, activistas
por la paz y el cuidado del medio ambiente, y personas de la sociedad civil, ofrecemos
nuestra solidaridad durante la Marcha de Gangjeong por la Vida y la Paz del 29
de Julio al 2 de Agosto de 2014.
Les acompañamos en su llamada para proteger al pueblo
de Gangjeong y la Isla de Jeju contra la expansión de la militarización que amenaza
toda la Creación.
Nosotros creemos que su testimonio permanente, público
es una señal de esperanza que otro mundo es posible en donde gente de buena fe de
todas culturas y religiones puedan unirse en una visión compartida por la
paz. Nosotros celebramos su coraje y
creatividad, y sus palabras que expresan su compromiso por la paz y la
integridad de toda la Creación.
Nosotros queremos sumar nuestras voces a las suyas por
la paz global y un mundo libre de todo tipo de violencia. Vemos que la
militarización de Jeju es parte de una estrategia más amplia por parte del
Occidente de la militarización de Asia-Pacífico. La historia nos dice que las bases militares amenazan
los ecosistemas, la cultura local, y el bienestar de los habitantes locales, especialmente
las mujeres y los niños que son más vulnerables. Los bases militares, los misiles, los
sistemas de defensa sitúan Jeju y la península entera de Corea en una posición
vulnerable de guerra entre dos naciones más grandes y más poderosas.
Con la mirada del mundo hacia Jeju en estos días de su
Marcha por la Vida y la Paz, sepan que nos inspiran por
su testimonio y somos solidarios en la alegría y esperanza de que la
paz y integridad de la Creación son posibles.
Basta de militarización. Debiéramos ser pueblos libres y hermanos que no necesitan pelearse, menos con armas.